La patronal Ashotel sostiene que los alojamientos perciben menos de 30 euros diarios por pensionista a pensión completa, por debajo de los 35 euros más IVA que fijan los costes operativos.
El programa de turismo social del Imserso en Canarias afronta un momento decisivo. A pesar de mantener una elevada demanda entre los pensionistas, la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel) ha alertado de que el esquema actual resulta económicamente insostenible para los establecimientos de las islas, afirmando que las condiciones vigentes ya no cubren los gastos del servicio.
Según los datos esgrimidos por la patronal, los hoteles participantes perciben menos de 30 euros por persona y día, incluyendo alojamiento, pensión completa, animación y servicios comunes. Por contra, los estudios del sector sitúan el umbral básico para evitar pérdidas en un mínimo de 35 euros más IVA, lo que deja a los operadores al borde de asumir la actividad a pérdidas.
La brecha frente a las tarifas récord del archipiélago
La tensión entre el sector y el modelo asistencial coincide con el periodo de mayor bonanza de la industria hotelera canaria. El archipiélago encadena máximos históricos de facturación y rentabilidad comercial:
- Tarifas en máximos: El informe de la consultora Cushman & Wakefield, elaborado con datos de STR, situó la tarifa media hotelera de Canarias en 166 euros por noche, la más alta de España.
- Rentabilidad por habitación: Los alojamientos canarios alcanzaron marcas de 93 euros de ingreso por habitación disponible (RevPAR) y un resultado bruto de explotación medio en torno a los 21.200 euros por unidad.
- Sin parón invernal: A diferencia de la costa peninsular, donde el Imserso se concibió para mantener abiertos hoteles cerrados por la temporada baja, en Canarias los meses de otoño e invierno corresponden a la temporada alta de turismo internacional.
Exigen participar de forma directa en las negociaciones
Ante este desfase económico, Ashotel reclama una actualización urgente de las condiciones del programa antes de la próxima licitación del concurso público. La patronal insiste en que las negociaciones no pueden limitarse a un acuerdo cerrado entre la Administración pública y las agencias adjudicatarias del lote, sino que debe incorporar directamente a los hoteleros, que representan el eslabón final que presta el servicio y soporta los costes directos de comida, personal e instalaciones.
El peligro sobre las 87.000 plazas de las islas
El descontento patronal pone en riesgo el volumen global de la operativa en el archipiélago. Si las condiciones económicas continúan desfasadas respecto a la inflación y el incremento de costes de suministros y personal, la falta de incentivo para renovar contratos dificultará mantener las 87.000 plazas que Canarias oferta habitualmente a los pensionistas de todo el país.

