La presencia de embarcaciones vinculadas a la conocida como “flota fantasma” rusa se ha quintuplicado cerca de Canarias durante el último año, según recoge el informe anual del Departamento de Seguridad Nacional (DSN).
Estas embarcaciones son utilizadas por Rusia para esquivar sanciones internacionales y continuar transportando materias primas, aunque también están relacionadas con posibles acciones de sabotaje y guerra electrónica.
Según informa la Cadena SER, España es actualmente el país de la Unión Europea más expuesto a este fenómeno y Canarias aparece como una de las rutas clave para el tránsito de estos buques.
¿Qué es la “flota fantasma”?
La llamada dark fleet es una red de barcos que aprovecha vacíos del derecho marítimo internacional para operar de forma opaca, cambiando nombres, banderas o propietarios para evitar controles y sanciones. Según Rafael Muñoz, muchas de estas embarcaciones operan a través de empresas pantalla y registros difíciles de rastrear en distintos países.
Además, algunos barcos utilizan banderas de conveniencia o incluso banderas falsas para continuar navegando.
Canarias: ruta alternativa para estos barcos
El analista marítimo Rafael Muñoz explicó en la SER que muchos de estos barcos salen desde puertos rusos del Báltico o del Ártico con destino a países como India, China o Singapur.
Aunque normalmente atravesarían el Mediterráneo y el canal de Suez, el aumento de la inseguridad en esa zona ha provocado que algunos buques, especialmente gaseros, estén desviándose por la ruta canaria y el cabo de Buena Esperanza.
El informe del DSN señala que se detectan de media unas 50 embarcaciones de esta flota cada semana cerca de las costas españolas.
Riesgos medioambientales y tecnológicos
Uno de los principales riesgos señalados es el medioambiental. En caso de accidente o vertido, localizar a los responsables sería especialmente complicado por la opacidad de estas estructuras empresariales.
El experto también advierte de posibles escenarios de sabotaje utilizando buques civiles para dañar infraestructuras submarinas, como cables de comunicaciones.
Además, algunos de estos barcos son utilizados para alterar señales AIS y GPS, generando confusión e inseguridad marítima.
Fuente: Cadena SER.

