La Villa de Santa María de Betancuria, en Fuerteventura, fue la primera capital de la isla y hoy es uno de los pueblos con mayor valor histórico de Canarias.
Fundada hace más de 600 años, este pequeño pueblo de Fuerteventura fue durante siglos el centro político, religioso y administrativo de la isla, además de convertirse en uno de los primeros asentamientos europeos del Archipiélago.
Su historia comienza en 1404, cuando el conquistador normando Jean de Bethencourt fundó la villa durante el proceso de conquista de Fuerteventura. De él tomó su nombre y, desde entonces, Betancuria se convirtió en un lugar clave para el desarrollo de la isla.
Un pueblo construido para resistir
Betancuria no nació junto al mar, sino en un valle rodeado de montañas. La elección respondió a un objetivo muy concreto: proteger a la población de los frecuentes ataques piratas que sufrían las costas canarias.
Además de ofrecer una posición estratégica, el entorno contaba con agua y tierras fértiles, lo que permitió el desarrollo de la agricultura, la ganadería y el comercio.
El pueblo donde se decidía el futuro de Fuerteventura
En Betancuria se encontraban el Cabildo, las principales autoridades civiles y militares, así como la iglesia de Santa María, que fue durante mucho tiempo la única parroquia de toda la isla. También se estableció el convento de San Buenaventura, convirtiendo a la villa en el principal centro político, administrativo y religioso de Fuerteventura.
Cuando los piratas llegaron a Betancuria
Su ubicación reducía el riesgo de ataques, pero no pudo evitar uno de los momentos más duros de su historia.
En 1593, tropas berberiscas saquearon el pueblo y destruyeron buena parte de sus edificios, incluida la iglesia de Santa María. Lejos de desaparecer, fue reconstruida y continuó siendo la capital de Fuerteventura durante varios siglos más.
Un pueblo que conserva historia
Con el paso del tiempo, Betancuria dejó de ser la capital de la isla, pero nunca perdió su importancia histórica. En 1978, su casco histórico fue declarado Conjunto Histórico, un reconocimiento que protege uno de los pueblos con mayor valor patrimonial de Canarias.
Hoy, recorrer sus calles es descubrir iglesias, casas tradicionales y rincones que narran más de seis siglos de historia. Betancuria no solo es uno de los pueblos más bonitos de España, sino también uno de los lugares imprescindibles para entender el pasado de Fuerteventura y de Canarias.
Fuente: Ayuntamiento de Betancuria.

