La consejera atiende a los medios de comunicación. Foto: EFE / Quique Curbelo
El Gobierno de Canarias ha lanzado una advertencia clara: no quiere que el archipiélago se convierta en una “cárcel” para personas migrantes con la entrada en vigor del nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, prevista para el próximo 12 de junio.
La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, ha reclamado al Ejecutivo central que aclare cómo se aplicará esta normativa en las islas.
¿Por qué preocupa a Canarias?
El temor principal es que el nuevo marco europeo obligue a retener en territorio canario a personas migrantes mientras se tramitan sus solicitudes o se decide su devolución. En este contexto, Delgado ha sido tajante: «Hay riesgo de que el retorno no sea una opción y, por tanto, Canarias se convierta en un espacio de retención».
Además, aún no está claro cómo se implementarán algunos de los mecanismos clave del pacto. Entre las dudas está la posible creación de instalaciones donde permanecerían las personas sin derecho a asilo antes de su expulsión, lo que ha generado inquietud sobre el respeto a los derechos humanos y la capacidad de acogida del archipiélago.
El debate se ha intensificado en el marco del Foro Canario de la Inmigración, donde tanto administraciones como ONG han coincidido en la necesidad de evitar que Canarias se convierta en un “cuello de botella” migratorio dentro de Europa.
En resumen
Este escenario se enmarca en un endurecimiento general de las políticas migratorias en la Unión Europea. El pacto busca agilizar los procedimientos de asilo, reforzar el control de fronteras y facilitar las devoluciones, pero su aplicación en territorios frontera como Canarias plantea retos específicos.
Fuentes: Esta noticia ha sido elaborada a partir de información publicada por EFE

