Agustín de la Hoz, en 1985, en el despacho de su casa en Arrecife. | | ARCHIVO MUNICIPAL DE ARRECIFE
Se cumple el centenario del nacimiento de una de las figuras clave de la cultura lanzaroteña: Agustín de la Hoz, su obra sigue siendo fundamental para entender la identidad de la isla.
Escritor, periodista e investigador, dedicó gran parte de su vida a documentar y narrar la identidad de la isla desde una mirada profunda y comprometida.
En el año en que se conmemora el centenario de su nacimiento, su legado vuelve a cobrar protagonismo como una referencia imprescindible para entender el pasado y la evolución de Lanzarote
¿Qué hizo para ser tan importante?
Una de sus obras más destacadas fue Lanzarote (1962), un libro en el que recorrió la isla “palmo a palmo” para recoger su historia, su geografía y la vida de sus habitantes.
Su trabajo construía una visión global de la identidad lanzaroteña, convirtiéndo con el tiempo en una obra de referencia.
Una obra diversa
La producción de Agustín de la Hoz abarcó distintos géneros, desde la poesía hasta la investigación histórica. Entre sus títulos destacan Alba detenida (1954), Cueva de los Verdes (1966), galardonada a nivel nacional, o Coplas de Víctor Fernández (1977).
Tras su fallecimiento, parte de su obra inédita ha sido recuperada y publicada, ampliando aún más su legado cultural.
Su legado sigue vigente
Décadas después de su muerte, su figura sigue siendo clave en la construcción de la memoria colectiva de Lanzarote. Su forma de narrar la isla, desde sus paisajes hasta sus tradiciones, ha influido en generaciones posteriores.
Fuente: Esta noticia ha sido elaborada a partir de información publicada por elDiario.es.

