La construcción de vivienda en Canarias gana ritmo en 2026. Entre enero y abril se han visado 2.287 viviendas, un 33,7% más que en el mismo periodo de 2025, con un fuerte crecimiento de la obra nueva y la vivienda colectiva.
2.287 viviendas visadas en los primeros cuatro meses
Canarias ha iniciado 2026 con un notable aumento de la actividad vinculada a la construcción de vivienda. Entre enero y abril se visaron 2.287 viviendas en el archipiélago, frente a las 1.710 registradas durante el mismo periodo de 2025.
La diferencia supone 577 viviendas adicionales y un crecimiento interanual del 33,7%, según los datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
El avance también resulta significativo en la obra nueva, uno de los indicadores que permiten anticipar la evolución de la construcción residencial.
Durante los cuatro primeros meses del año se contabilizaron 2.087 viviendas de nueva construcción visadas, frente a las 1.528 del mismo periodo de 2025. Esto supone 559 viviendas más y un incremento del 36,6%.
La vivienda colectiva crece un 54,6%
Dentro de la obra nueva, el mayor crecimiento corresponde a la vivienda en bloque o colectiva.
Entre enero y abril de 2026 se visaron 1.796 viviendas de este tipo, mientras que un año antes fueron 1.162. La diferencia es de 634 viviendas, lo que representa un aumento del 54,6%.
El crecimiento continúa tras el aumento registrado en 2025
Los datos del primer cuatrimestre prolongan la tendencia observada durante el pasado ejercicio.
Canarias terminó 2025 con 5.604 viviendas visadas, un 34% más que las 4.176 contabilizadas en 2024. Por tanto, las cifras de los últimos ejercicios muestran una intensificación de la actividad residencial en las islas.
El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, señaló que las cifras conocidas hasta abril dan continuidad a esta evolución.
Además, destacó que el crecimiento de los visados se está produciendo especialmente en la obra nueva. Esto implica la incorporación de nuevos proyectos al proceso de construcción.
La previsión apunta a unas 7.500 viviendas visadas en 2026
La evolución de los próximos meses determinará si este ritmo de crecimiento se mantiene durante el resto del ejercicio.
Según Rodríguez, si durante el resto del año se mantuviera un ritmo similar al registrado en el primer cuatrimestre, Canarias podría superar las 7.000 viviendas visadas en 2026.
La estimación recogida por la Consejería sitúa el cierre del ejercicio en el entorno de las 7.500 viviendas visadas. De cumplirse esta previsión, serían aproximadamente 1.900 más que las contabilizadas en 2025.
Los visados no equivalen a viviendas terminadas
Los datos de visados permiten anticipar parte de la futura actividad residencial. Sin embargo, una vivienda visada no equivale a una vivienda terminada ni disponible inmediatamente en el mercado.
Los visados constituyen un indicador de la actividad residencial y permiten aproximarse al volumen de proyectos que avanzan hacia la fase de construcción. Por ello, el crecimiento de esta cifra permite aproximarse a la posible evolución de la actividad constructora durante los próximos años.
Más oferta residencial y reducción de los tiempos administrativos
El Gobierno autonómico vincula esta evolución a las medidas adoptadas durante los últimos años. Entre sus objetivos se encuentran incrementar la oferta residencial, movilizar suelo y reducir los tiempos administrativos.
Entre las medidas citadas por el Ejecutivo figuran el Decreto-ley 1/2024 y la Ley 7/2026. Asimismo, el Gobierno señala entre sus líneas de actuación el impulso de la vivienda asequible y de nuevas fórmulas de colaboración entre los sectores público y privado.
Con independencia de las causas atribuidas a esta evolución, las cifras disponibles muestran un aumento de los proyectos residenciales visados en Canarias, especialmente en la vivienda colectiva.
La evolución de los próximos meses permitirá comprobar si el ritmo registrado entre enero y abril se mantiene. También permitirá observar en qué medida este crecimiento acaba trasladándose a un incremento efectivo del parque de viviendas del archipiélago.
