El entendimiento entre ambas formaciones busca evitar la división del voto en Gran Canaria y Tenerife. Vox renuncia a presentar candidaturas propias en estas circunscripciones, mientras que el PP incorpora a dos aspirantes propuestos por el partido de Santiago Abascal.
El Partido Popular (PP) y Vox han alcanzado un acuerdo electoral para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, con el objetivo de mejorar sus posibilidades de obtener representación en el Senado.
En Canarias, la estrategia se centra especialmente en Gran Canaria y Tenerife, donde ambas formaciones han optado por coordinar sus candidaturas en lugar de competir por separado.
Los populares han definido esta colaboración como un «entendimiento», mientras que Vox ha anunciado que no presentará candidaturas propias al Senado en las dos provincias canarias.
La decisión responde a una característica del sistema electoral de la Cámara Alta: los ciudadanos votan a candidatos individuales y no a una lista cerrada.
¿En qué consiste el acuerdo en Canarias?
Según la información publicada por Cadena SER, el PP incorporará a sus candidaturas a dos personas propuestas por Vox.
En Gran Canaria, la candidata será Alba Moreno Santa, concejala de Vox en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares y vinculada anteriormente al área de comunicación de la formación.
En Tenerife, el candidato será José Francisco García Paramio, quien ya encabezó la candidatura de Vox al Senado por esta isla en las elecciones generales de 2023.
Ambos figuran como candidatos independientes en las listas del Partido Popular, aunque mantienen trayectorias políticas relacionadas con Vox.
La fórmula permite a las dos organizaciones coordinar su participación electoral sin que ello suponga necesariamente una integración orgánica entre los partidos.
¿Cómo se eligen los senadores en Canarias?
El sistema electoral del Senado es diferente al del Congreso de los Diputados.
En Canarias, cada isla constituye una circunscripción electoral para elegir directamente a sus representantes en la Cámara Alta.
Gran Canaria y Tenerife eligen tres senadores cada una, mientras que Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro eligen uno por isla.
En las dos islas capitalinas, cada elector puede votar a un máximo de dos candidatos. Los tres aspirantes que reciben más votos obtienen los escaños.
En las islas que eligen un único senador, cada votante puede seleccionar a un candidato y resulta elegido el más votado.
A estos representantes elegidos directamente se suman los senadores designados por el Parlamento de Canarias, mediante un procedimiento diferente.
Esta particularidad explica por qué la distribución de los apoyos entre candidatos puede influir en el resultado.
¿Qué buscan PP y Vox con esta estrategia?
El principal objetivo es reducir la competencia entre ambas formaciones por votantes que podrían apoyar a cualquiera de sus candidatos.
Cuando dos partidos presentan aspirantes separados, sus votos pueden distribuirse entre varias candidaturas. Mediante un acuerdo, pueden intentar concentrar ese respaldo en un número menor de nombres.
En Gran Canaria y Tenerife, donde se eligen tres senadores por isla, esta coordinación podría favorecer que más candidatos respaldados por el entendimiento se sitúen entre los tres más votados.
Sin embargo, el acuerdo no garantiza ningún escaño adicional.
Los votos de Vox no se transfieren automáticamente a los candidatos del PP. Cada elector conserva la libertad de elegir a quién apoyar, con independencia de las recomendaciones de las formaciones políticas.
Un ejemplo ficticio para entender su posible efecto
Para comprender el funcionamiento de esta estrategia, podemos imaginar unas elecciones hipotéticas en una isla que elige tres senadores.

Sin coordinación electoral, los votos podrían repartirse entre aspirantes del PP, Vox, PSOE, Coalición Canaria y otras fuerzas políticas.
Si parte del electorado de Vox decidiera apoyar a los candidatos presentados por el PP, estos podrían mejorar su posición en el recuento.
En determinadas circunstancias, esa concentración de votos podría modificar qué tres candidatos resultan elegidos.
Este ejemplo es únicamente explicativo: no se basa en encuestas, datos reales de intención de voto ni previsiones electorales.
El resultado dependerá de los votos que obtenga cada candidato el 29 de noviembre.
¿Cómo puede afectar al resto de partidos?
La coordinación entre PP y Vox podría influir en las posibilidades de representación de otras fuerzas políticas que concurran al Senado.
Formaciones como el PSOE o Coalición Canaria competirán en un escenario en el que parte de sus adversarios electorales han decidido colaborar.
No obstante, las consecuencias del acuerdo son inciertas.
La participación, la distribución del voto, el conocimiento de los candidatos y las preferencias de los electores serán factores decisivos para determinar el reparto final de escaños.
Por tanto, no puede afirmarse de antemano qué partido saldrá beneficiado o perjudicado.
Una estrategia que también se aplica fuera de Canarias
El entendimiento entre PP y Vox no se limita al archipiélago.
Vox ha anunciado que tampoco presentará candidaturas propias al Senado en Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares, además de las dos provincias canarias.
Por su parte, el Partido Popular ha decidido no presentar candidatos al Senado en Gipuzkoa, Girona y Tarragona.
Estas decisiones forman parte de una estrategia electoral más amplia relacionada con la composición de la Cámara Alta tras las elecciones generales.
¿Por qué es importante el Senado?
El Senado participa en la tramitación de leyes, en el procedimiento de aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y en otras funciones previstas por la Constitución.
Aunque el Congreso tiene la última palabra en numerosos procedimientos legislativos, la composición del Senado también influye en la actividad parlamentaria y en determinados nombramientos institucionales.
Por ello, obtener un escaño adicional puede tener relevancia para los equilibrios políticos nacionales.
La decisión final estará en las urnas
El acuerdo entre PP y Vox muestra cómo las características de un sistema electoral pueden influir en las estrategias de los partidos.
En Canarias, la elección individual de los senadores permite que la coordinación entre candidaturas tenga efectos potenciales sobre el reparto de escaños.
Sin embargo, una estrategia electoral no equivale a un resultado asegurado.
Será el voto de la ciudadanía el próximo 29 de noviembre el que determine si este entendimiento se traduce en una mayor representación parlamentaria.
Fuentes: Cadena SER, Radio Televisión Canaria y Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, con sus modificaciones vigentes.
